sábado, 26 de abril de 2008

El libro del búho (4)

A medio camino entre la puerta y la mesa donde suponía que le esperaban se paró un momento. Miró el reloj, "las 13:25... Bien, pensó, al final he llegado a tiempo" Decidió sentarse en la barra un momento. Había bastante gente, era la hora del aperitivo y estaba rodeado de parejas tomando martini, familias con kas de naranja y aceitunas... A él le apetecía otro café, y decidió tomarse uno mientras examinaba el terreno. Consiguió una buena visibilidad de la mesa en la que descansaban los dos cafés que había visto desde fuera. Fijó su mirada en la mujer que permanecía allí, esperando-le. Se frotó los ojos para verla bien, para intentar recordar y mirarla bien otra vez. Era guapa, no escandalosamente guapa, pero bastante atractiva. Lucía una media melena lisa, tirando a rubia. Rondaría los cuarenta. Estaba fumando y leía el periódico. No le sonaba de nada. Intentó recordar una tórrida noche de pasión junto a ella, pero por más que intentaba darle realismo, nada. No recordaba nada. De pronto ella levantó la vista, miró a su alrededor como buscándole. No le vio, y después de apurar su cigarro de un par de caladas, volvió a sumergir la vista en el periódico.
Oliver pensó que ya era hora de acercarse. El cortado le había sentado bien, y su dolor de cabeza había desaparecido como por arte de magia. Avanzó hacia ella sin saber si sonreir o no. Cuando estaba a unos pasos de su objetivo, pasó a su lado un tipo, como una exhalación, le empujó desplazándole un poco hacia un lado. Le miró con desprecio pero no sirvió de mucho. Su sorpresa fue mayúscula al ver que se sentaba en la mesa, con la mujer que le esperaba... O eso creía él hasta ese momento. No supo reaccionar, de repente, alguien detrás de é le tocó en el hombro, y dijo...
Publicar un comentario
Related Posts with Thumbnails